Los poetas interiores
“Los poetas interiores” (Una muestra de la nueva poesía argentina)
Colección: Los Orfebres. Ediciones Amargord
Madrid, Diciembre de 2005
 

Esta selección de la joven poesía argentina fue elaborada y prologada por Rodrigo Galarza, poeta correntino radicado en Madrid desde 2001, se presentó en Abril de 2006 en Casa de América y en septiembre próximo se hará en el local de la Editorial Amargord que es una librería-bar de Madrid. En el prólogo Galarza siente que debe hacer un recorrido desde el Martín Fierro, los años veinte, el marco de las vanguardias, los sesenta, setenta y ochenta para culminar en los criterios de selección de “Los poetas interiores” que incluye autores nacidos a partir de 1965. La mayoría de los nombres reunidos han publicado libros en editoriales y antologías de Rosario, Córdoba, Buenos
Aires, etc. Algunos de ellos están ligados a publicaciones de tendencia objetivista y a lo lírico de cuyos verbos se desprende la expresión de los paisajes internos en relación con lo externo, son poetas dice Galarza, que no pretenden hacer una descripción de la realidad sino de rehacerla a través de la suspensión de la referencia ordinaria del lenguaje par dar lugar a la sugerencia.
Acerca de éstas generaciones Pablo Anadón (Córdoba) en Señales de la nueva poesía argentina ha indicado que utilizan lenguajes cotidianos con la incorporación de vocablos vinculados a la contemporaneidad y la exclusión de todo término que pudiera tener algún relumbre de la tradición literaria, que hay actualización, renovación del punto de vista, perspectivas diferentes, inmediatez, leyes que inventó la televisión y el rock, apatía, cinismo, humor y chatarra, que hay experiencias menos ficticias y más hondas que las que trasmiten los medios de comunicación. Observando que las últimas antologías de poesía argentina, el noventa por ciento de los poetas que figuran en sus índices son porteños o al menos de la provincia de Buenos Aires y que no investigan qué hay más allá de la avenida General Paz, Galarza buscó en las voces de provincias que tienen mucho que decirnos o enseñarnos. Desde Catamarca el poeta Alejandro Acosta; desde Santa Fe, Beatriz Vignoli, María Paula Alzugaray, Miguel Culaciati, Edgardo Díaz, Carlos Schilling y Mariana Busso; desde Buenos Aires Fabián Casas, Diego Muzzio, Vivian Lofiego, María Medrano, Florencia Abbate, Francisco Bochatón, Bárbara Belloc, Gabriela Bejerman, Viviana Paletta, María Perna, Pablo Betelu, Enrique Solinas y Cynthia Sabat; desde Córdoba, Ernesto San Millán, José Di Marco y Silvio Mattoni; desde Corrientes, Alejandro Fouquet, Sonia Tiranti y Ariel Ovando; desde Salta, Carlos Juárez Aldazábal, Verónica Ardanaz y Eduardo Roman, desde La Pampa, Claudia Costilla; desde Neuquén; Andrés Cursaro, desde Chubut, Laureano Huayquilaf; Danilo Incerti desde Mendoza y Tony Zalazar de Chaco. Cosechada afuera, esta antología presenta treinta y cuatro voces de diferentes regiones del país y plantea acaso negarse a dormir la siesta obligada del sistema, desde ella se han querido hacer huestes que llevan como fusiles palabras encendidas y estos poetas argentinos son parte de ese ejército, poetas que saben del tratamiento riguroso del lenguaje, de la eficacia de la imagen utilizada como instrumental preciso, que agranda el patrimonio de nuestra lengua.
Los poetas interiores
“Los poetas interiores” (Una muestra de la nueva poesía argentina)
Colección: Los Orfebres. Ediciones Amargord
Madrid, Diciembre de 2005
 

Esta selección de la joven poesía argentina fue elaborada y prologada por Rodrigo Galarza, poeta correntino radicado en Madrid desde 2001, se presentó en Abril de 2006 en Casa de América y en septiembre próximo se hará en el local de la Editorial Amargord que es una librería-bar de Madrid. En el prólogo Galarza siente que debe hacer un recorrido desde el Martín Fierro, los años veinte, el marco de las vanguardias, los sesenta, setenta y ochenta para culminar en los criterios de selección de “Los poetas interiores” que incluye autores nacidos a partir de 1965. La mayoría de los nombres reunidos han publicado libros en editoriales y antologías de Rosario, Córdoba, Buenos
Aires, etc. Algunos de ellos están ligados a publicaciones de tendencia objetivista y a lo lírico de cuyos verbos se desprende la expresión de los paisajes internos en relación con lo externo, son poetas dice Galarza, que no pretenden hacer una descripción de la realidad sino de rehacerla a través de la suspensión de la referencia ordinaria del lenguaje par dar lugar a la sugerencia.
Acerca de éstas generaciones Pablo Anadón (Córdoba) en Señales de la nueva poesía argentina ha indicado que utilizan lenguajes cotidianos con la incorporación de vocablos vinculados a la contemporaneidad y la exclusión de todo término que pudiera tener algún relumbre de la tradición literaria, que hay actualización, renovación del punto de vista, perspectivas diferentes, inmediatez, leyes que inventó la televisión y el rock, apatía, cinismo, humor y chatarra, que hay experiencias menos ficticias y más hondas que las que trasmiten los medios de comunicación. Observando que las últimas antologías de poesía argentina, el noventa por ciento de los poetas que figuran en sus índices son porteños o al menos de la provincia de Buenos Aires y que no investigan qué hay más allá de la avenida General Paz, Galarza buscó en las voces de provincias que tienen mucho que decirnos o enseñarnos. Desde Catamarca el poeta Alejandro Acosta; desde Santa Fe, Beatriz Vignoli, María Paula Alzugaray, Miguel Culaciati, Edgardo Díaz, Carlos Schilling y Mariana Busso; desde Buenos Aires Fabián Casas, Diego Muzzio, Vivian Lofiego, María Medrano, Florencia Abbate, Francisco Bochatón, Bárbara Belloc, Gabriela Bejerman, Viviana Paletta, María Perna, Pablo Betelu, Enrique Solinas y Cynthia Sabat; desde Córdoba, Ernesto San Millán, José Di Marco y Silvio Mattoni; desde Corrientes, Alejandro Fouquet, Sonia Tiranti y Ariel Ovando; desde Salta, Carlos Juárez Aldazábal, Verónica Ardanaz y Eduardo Roman, desde La Pampa, Claudia Costilla; desde Neuquén; Andrés Cursaro, desde Chubut, Laureano Huayquilaf; Danilo Incerti desde Mendoza y Tony Zalazar de Chaco. Cosechada afuera, esta antología presenta treinta y cuatro voces de diferentes regiones del país y plantea acaso negarse a dormir la siesta obligada del sistema, desde ella se han querido hacer huestes que llevan como fusiles palabras encendidas y estos poetas argentinos son parte de ese ejército, poetas que saben del tratamiento riguroso del lenguaje, de la eficacia de la imagen utilizada como instrumental preciso, que agranda el patrimonio de nuestra lengua.